Rodrigo de la Torre
Paco Luis Martos
Antonio Gandano
Vetraria
 

Rodrigo de la Torre

Ganador del Premio en la categoría de trabajos de cantería y albañilería

Rodrigo de la Torre es un maestro cantero cuyo principal campo de actividad es el de la conservación y la restauración de monumentos. De ello son buena muestra sus intervenciones en numerosas catedrales, colegiatas, iglesias y monumentos de carácter civil de Castilla y León, Aragón, País Vasco, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Su familia se ha dedicado a la construcción durante varias generaciones y, aunque no llegó a conocerle, también su abuelo fue cantero. Se formó en el oficio de la cantería, sin embargo, en la Escola de Canteiros de Poio, Pontevedra, única en su género en nuestro país.

El carácter necesariamente itinerante de su labor durante sus más de 30 años de trayectoria en el oficio ha llevado a Rodrigo a trabajar principalmente a pie de obra, adaptándose a las necesidades de cada monumento. Esto ha implicado que haya trabajado siempre con muy diversos tipos de piedra, los adecuados para cada uno de los edificios en los que ha actuado, y le ha permitido conocer, estudiar y dominar múltiples procedimientos, técnicas y acabados.

Entre los numerosos monumentos en los que ha intervenido pueden destacarse los siguientes: las Catedrales de Palencia (1987), León (1988-1989), Santo Domingo de la Calzada (1996), Calahorra (1997), Gerona (2000-2001), Ávila (2015), Vitoria (2009), Jaca (2002, 2009), Tudela (2018) y Burgos (2019), la Colegiata de San Antolín de Medina del Campo (2008), la Colegiata de San Isidoro de León (2017), la Iglesia de San Pablo de Valladolid (2007-2008), el Arco romano de Medinaceli (2003-2005), el Monasterio de Santa María de Huerta, (2000, 2001, 2007) y el Monasterio de Santa María la Real de Nájera (2004-2005).

Además, ha colaborado con frecuencia en los estudios previos a la restauración de numerosos monumentos y en el diseño de las soluciones constructivas más adecuadas para los retos a enfrentar en cada una de las actuaciones a realizar. En este ámbito, sus trabajos para la restauración del Pórtico de Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela (2010-2016) han sido especialmente significativos por el nivel de detalle alcanzado en ellos.

Cuenta con una dilatada labor como maestro de taller, coordinando numerosos equipos de cantería a pie de obra, lo que ha constituido el mecanismo básico de transmisión de su experiencia a colegas más jóvenes. 

Finalmente, es reseñable también su labor como docente en cursos de formación profesional y de empleo, que hoy sigue desarrollando a través de los cursos de cantería del CEARCAL, así como su actividad de divulgación del oficio y sus técnicas en distintos programas universitarios especializados en restauración arquitectónica y a través de distintas publicaciones sobre la materia.

 

Francisco Luis Martos

Ganador del Premio en la categoría de trabajos de la madera

Paco Luis es uno de los más destacados maestros de la carpintería de armar que ejercen el oficio en nuestro país. Aprendió sus bases de otros maestros carpinteros de su familia, aunque fue fundamental para él tener que enfrentarse a la recuperación de un artesonado, entrar en contacto con Enrique Nuere y seguir desde entonces investigando y aprendiendo con cada nuevo trabajo, contribuyendo así a mantener vivo un oficio que encontró casi extinto. De hecho, aunque su actividad principal es el diseño y construcción de nuevas armaduras de cubiertas, principalmente para casas particulares, palacios, hoteles, etc., la complementa desde sus inicios con la labor que más disfruta, por el aprendizaje continuo que implica: la restauración de artesonados. 

Este maestro carpintero domina magistralmente no sólo las técnicas de la talla, la taracea, las técnicas tradicionales de ensamblado, como los apeinazados, o el diseño y la ejecución de mocárabes y de los trazados geométricos que componen estas estructuras, sino que se ocupa él mismo además de los acabados propios de las mismas, como son los dorados, los estofados y la policromía. 

En su trayectoria ha primado siempre la calidad técnica. Su continuación en diseño, forma, materiales y técnica del oficio tradicional de carpintero de lo blanco ha implicado también un importante esfuerzo de actualización del mismo, adaptándolo a los mercados local e internacional y haciéndolo competitivo en las presentes circunstancias. Prueba de ello es que ha construido más de 80 nuevos artesonados y que la exportación supone ya el 50% de sus trabajos, lo que le llevó a fundar en 2006 una delegación en el barrio de Beverly Hills, en Los Ángeles, California. 

Además de todos los trabajos que ha realizado para particulares de todo el mundo, Paco Luis ha construido algunos artessonados especialmente representativos tales como los alfarjes del patio del Alcázar de Toledo (2005-06), los artesonados del Palacio de los Condes de Guadiana de Úbeda, reconvertido en hotel (2012), y un artesonado de casetones mudéjares para el Museo de la Memoria de Andalucía, Granada (2008-2009), entre otros.

Otro de los aspectos relevantes de su trabajo desde el punto de vista actual es su especial atención y compromiso con el medio ambiente y la gestión de residuos. Paco Luis Martos utiliza únicamente maderas con certificados de sostenibilidad o, en su caso, maderas recicladas de derribo y barnices al agua y pigmentos naturales que son respetuosos con el medio ambiente. 

Además de ello, trabaja activamente para la difusión de todo el saber que ha ido acumulando, formando a aprendices en su taller e impartiendo charlas, cursos y talleres prácticos por toda la geografía española. 

Antonio Gandano

Ganador del Premio en la categoría de acabados y otros trabajos de la construcción tradicional

Antonio Gandano, natural de Arcos de la Frontera, de niño pasaba los veranos en una choza junto a su familia, cuando las barriadas rurales de Arcos estaban conformadas por este tipo de construcciones, pero no fue hasta pasados los veinte años cuando empezó a interesarse por el oficio y a trabajar primero con el maestro chocero Juan Braza y después con otro maestro de Arcos, Pepe el Manijero. Sin embargo, el papel de su padre en su formación en el oficio fue fundamental, ya que fue él quien le enseñó a conocer y comprender en profundidad el campo y los materiales que pueden encontrarse en él. Complementó su formación viajando por el mundo visitando y estudiando otros tipos de construcciones con cubiertas de pasto y colaborando con maestros de múltiples países. 

Esta experiencia convirtió a Antonio en uno de los referentes de su oficio a nivel internacional. Su maestría le ha llevado a colaborar con múltiples instituciones nacionales e internacionales para la recuperación y la implementación de este oficio tanto en España como en diversos países de Europa y África.

Antonio trabaja con materiales de proximidad: cañas, pastos, madera, tierra y piedra, que recoge en las inmediaciones de cada trabajo a realizar. En función del volumen que necesita, los obtiene él mismo o los encarga a otros proveedores, pero siempre evitando largas distancias en su transporte y más aún los sucedáneos o productos sintéticos que abundan en el mercado.  

Sus obras abarcan desde elementos pequeños como sombrillas de cañota, persianas de esparto o mantos de ocultación, entre otros, hasta techos más elaborados que requieren una estructura portante de madera, una subestructura de caña y el pasto atado a esta segunda. Estos atados pueden realizarse con cuerda de fibras vegetales o con alambre metálico. La primera tiende a pudrirse antes, por lo que en este caso suele optar por el cosido con metal, que requiere menos mantenimiento. 

También realiza chozas habitables, íntegramente concebidas por él, y que construye desde los cimientos hasta la cubierta, incluyendo la realización de muros de piedra semiseca y de tierra aligerada, cubiertas vegetales y acabados con revocos y pinturas de cal. 

Más allá de la ejecución de sus obras, Antonio dedica buena parte de su tiempo a la divulgación de este oficio para que se conozca, se respete y lleguen algún día a ponerse en valor este tipo de construcciones, sostenibles como ninguna y bellas como pocas, pero que a menudo se menosprecian precisamente por su humildad. Además de sus continuas publicaciones en las redes, imparte cursos de formación en el Museo de la Cal de Morón y en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, entre otros, y acude con frecuencia a los colegios para mostrar también a los niños las virtudes de este tipo de trabajos.

 
 

Vetraria Muñoz de Pablos

Ganadores del Premio en la categoría de trabajos del metal y del vidrio

Vetraria Muñoz de Pablos es una empresa familiar que fundó Carlos Muñoz de Pablos, vitralista y pintor muralista, junto a sus hijos Pablo y Alfonso Muñoz Ruiz, también vitralistas. 

Carlos descubrió su interés por el dibujo y la pintura siendo casi niño, en la Escuela de Artes y Oficios de Segovia. En la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid entró en contacto con diferentes maestros que marcaron su trayectoria y todavía hoy tiene presentes en su trabajo. Como pintor vitralista se formó en los talleres de la desaparecida Casa Maumejean de Madrid. 

La formación de sus hijos Pablo y Alfonso comenzó en su propia casa de Segovia, donde tanto su padre como su madre, ambos pintores, tienen su taller. Se interesaron desde muy pequeños en el oficio y ambos estudiaron Bellas Artes. Fue al terminar su carrera cuando determinaron crear un proyecto común junto a su padre y en 1999 fundaron la nueva empresa. En ella han podido compartir conocimiento y experiencias, aprendiendo unos con otros, y continuar siempre investigando nuevas técnicas y materiales. 

La restauración de vidrieras, la creación de nuevas vidrieras para la arquitectura y la vidriera exenta o escultura en vidrio son actualmente sus principales campos de actividad.

Enfrentarse al estudio y la restauración de múltiples obras de los maestros vitralistas del pasado, como Arnao de Flandes o Juan de Valdivieso, les ha permitido conocer de primera mano su forma de trabajar, redescubriendo progresivamente los secretos de su oficio. Para ello se han valido también de una investigación continuada de la historia de los procedimientos pictóricos, lo que les permite hoy producir sus propias grisallas, amarillos de plata, etc. han colaborado por ello con algunos de los centros de investigación más importantes de Europa, tales como el Instituto de Ciencia de Materiales del CSIC, el Institut Universitari de Ciència dels Materials de la Universitàt de València (ICMUV) o la Università “La Sapienza” de Roma.

Han difundido, además, su conocimiento impartiendo clase en numerosos cursos y titulaciones universitarias, entre los que puede destacarse su colaboración continuada con el Máster de Restauración y Rehabilitación del Patrimonio de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) y con los Cursos Internacionales de Restauración del Patrimonio Cultural de la Granja del Real Sitio de San Ildefonso (Segovia).

Entre sus muchas obras pueden destacarse la restauración de las vidrieras de la Catedral de Segovia, la Catedral de Ávila, el Banco de España, el Palacio del Congreso de los Diputados el Palacio del Senado y San Pietro in Montorio, en Roma, así como las creación de vidrieras para edificios como el Alcázar de Segovia y la Catedral de Colón y la Iglesia de la Merced, ambas en Panamá.

Catedral de Segovia